Sin retorno

Alto, maduro, erguido, listo para partir. Ha llegado el momento de fragmentarse, de hacerse brisa, de dejarse llevar y recorrer el mundo. Cada minuto que retrasa su partida para él entraña una eternidad; necesita toda la vitalidad de su juventud para sortear las dificultades del arraigo. Trasciende su necesidad de esparcirse y hacerse legado, de colonizar nuevas tierras.

Solo puede adivinar la tierra que empieza a aparecer ante él. Apenas vislumbra una silueta que se recorta en el horizonte, que asoma misteriosa entre la bruma. Lomas escarpadas y costa que frena al mar desde que emergió de las entrañas de la Tierra para reunirse con el azul infinito del cielo. Hacia ella se dirige. Viaja como polizón en las alas de un ave que, al igual que él, no puede contener el impulso irrefrenable de migrar, o arrastrado por una tormenta, tal vez, que lo ha arrancado de cuajo de su pie llevándolo lejos, arrojando su destino hacia derroteros desconocidos.

Sus inicios en el nuevo mundo son duros. Tiene la suerte de encontrar una rendija donde fijar sus raíces, aún incipientes, y asirse a su destino, otrora incierto, hoy algo más seguro. Contra todo pronóstico encuentra un lugar para él en esa tierra desconocida, aunque aún no puede llamarla “suya”, y quizás nunca lo haga: para los nómadas la inmovilidad es apenas una parada en el camino.


En esta nueva tierra lo sorprende la belleza que florece, la delicadeza que alegra la vista, la vida, el alma.

Poco a poco se va integrando.

Su paso va marcando la senda que seguirán otros tras él. Su camino será el de ellos.


Florecen nuevas relaciones, futuros que se entrelazan. Él ha llegado a enriquecer las vidas de todos.
La diversidad aporta riqueza.

Brinda protección a los más pequeños, los resguarda del viento, de los peligros de una vida de vértigo a la vera del camino.

Ha llegado el momento de partir nuevamente. Sus sueños se esparcirán otra vez empujados por el viento, por sus ansias de recorrerlo todo, de abarcarlo todo, de llevar su semilla a nuevos mundos.

El emigrante viaja en sueños, envuelto en anhelos, en esperanza. Viaja primero en la imaginación desde su lugar de origen, atendiendo al deseo de ver y conocer, pero también desde la necesidad de ser libre. El futuro solo encierra incertidumbre para él; deseos y miedos a partes iguales. Querer cambiar de aire, buscar ese algo que le falta y necesita para seguir viviendo…aunque no tenga muy claro qué es. De lo que sí está seguro es de que lo sabrá cuando lo encuentre. La belleza del corazón se abre paso entre las piedras del camino, las buenas almas prosperan, extraen amabilidad de la indiferencia más sólida, la derriten, exponiendo lo mejor que hay en cada uno. En esta nueva tierra aprenderá a encontrar la belleza que florece, la delicadeza que alegra la vista, la vida, el alma. Pero no todos lo logran, algunos no pueden vencer los obstáculos, las decepciones, el odio. No todos están hechos para el viaje; los vence la nostalgia. (Imagen tomada de Infobae https://www.infobae.com/tendencias/estilos/2017/04/19/10-increibles-estatuas-ubicadas-en-espacios-publicos/)

LA QUINTA BELLA VISTA de Pilar Torres

María del Pilar Torres Navarro nació en 1973 en Tenerife, donde reside actualmente. Estudió Derecho en la Universidad de La Laguna e hizo un Postgrado en RRHH y Medios en la Universidad de Barcelona y su segunda novela, “La llave del espejo” acaba de quedar entre las cinco finalistas del Premio Nadal 2021, nada más y nada menos que 1.044, en esta edición récord.

La Quinta Bella Vista es una novela muy bien escrita, interesante, con buen ritmo, y prosa cálida que engancha e invita a seguir leyendo. Es una historia de sanación a todos los niveles que pueda experimentar el ser humano, en la medida en que decida vivir su vida en coherencia con sus deseos, sin permitir que los prototipos sociales la limiten. Nos hace pensar que, en ocasiones, quizás lo mejor sea detenerse y tomar distancia para evaluar nuestras prioridades. Es una historia de fe, vida y esperanza, a la que solo se accede al materializar un profundo proceso de introspección. Al final, la autora se saca un as bajo la manga, un último elemento insospechado, que, como un regalo de despedida, nos deja un sabor dulce de un relato construido a través de los caracteres fuertes y muy bien logrados de sus protagonistas.

Ahora veamos de que está hecha:

Aspectos formales:

Prosa ligera y de lectura fácil, lo cual en ningún momento desmejora la calidad de la escritura. Transgresora de la norma, al contar con dos narradores, ambos en primera persona, lo que permite avizorar un choque de trenes entre ellos y le añade vitalidad a la historia. Al enfocar la trama desde dos puntos opuestos, la escritora presenta su realidad como amplificada por el reflejo de múltiples espejos. Este recurso enriquece la obra y la dota de originalidad.

Diálogos: llama la atención la habilidad con la cual la escritora crea la manera de hablar de Sara. Cada línea de diálogo está cargada de palabras entremezcladas en varios idiomas y, sin embargo, no suena falso ni artificial, fue un efecto logrado con naturalidad, puesto que es coherente, mantiene los mismos extranjerismos a lo largo de todas las líneas de diálogo. Tampoco afecta la comprensión del mensaje. Sin duda, este recurso contribuye a reforzar la identidad del personaje.

Recursos: la introducción de las entradas transcritas de un diario que hay que descifrar para desentrañar los misterios de una historia de amor complicada en tiempos de guerra, bajo una férrea dictadura militar y en medio de la Revolución de los claveles, le dan un toque detectivesco a la historia muy interesante y bien logrado. También aparecen un testamento manuscrito y una carta; el conocer directamente el contenido de esos documentos acerca al lector al relato de una forma más íntima, es como si compartiera las vivencias de los protagonistas, como si él también formara parte de la historia.

Escenarios:

El principio de la historia transcurre entre la cotidianidad de la vida de una abogada en Santa Cruz de Tenerife, en un ambiente citadino y profesional y una encantadora casita rural situada a 30 kilómetros de la capital. La elección de estos escenarios tan diferentes reafirma el carácter contrapuesto de las vidas de las dos protagonistas. Se oponen diametralmente los estilos de la vida urbana, competitiva y acelerada, centrada absolutamente en el trabajo de Lucía y la existencia más sosegada y espiritual que vive Sara en un medio rural.

Luego nos trasladamos a Sintra, un paraje precioso a las afueras de Lisboa, en Portugal, lugar donde está ubicada la Quinta Bella Vista, la razón de ser de esta historia, ¿o quizás sea la excusa? Habrá que leerla para descubrirlo, querido lector. Los escenarios son suficientemente descritos y bien logrados, sin abrumar al lector con detalles innecesarios o redundantes.

Sintra, cercana a Lisboa

Por otra parte, podemos adivinar que la mención de algunas estancias en el relato no es gratuita. Todas ellas brindan información valiosa sobre los personajes, los sitúan en parajes que se ganan su peso en la trama al aportar información sobre los protagonistas y sus andanzas. Cada sitio encaja en la historia como las piezas de un rompecabezas que al completarse nos da una idea más clara de quienes son.

Ambientación:

Aunque la historia central transcurre en la actualidad y a propósito de un pleito por una herencia, bajo ella subyace la razón de ser de la misma, la historia de un amor accidentado que tiene lugar en Portugal entre los años 1973 y 1974, con el trasfondo histórico de la guerra de las colonias, la dictadura de Salazar y la Revolución de los claveles.

Cartel alegórico a La Revolución de los Claveles

Personajes:

La trama la mecen personajes entrañables e impecablemente construidos. Hablemos de los principales.

Personaje principal:

Lucía: abogada tinerfeña, que se ha ganado un lugar en el mundo con estudio, trabajo, esfuerzo y sacrificio, agobiada por una terrible fibromialgia, cuyo origen quizás no sea el planteado al inicio de la historia. En este relato casi nada ni nadie es lo que se percibe inicialmente. La protagonista experimenta un proceso de transformación total en el devenir de la trama. Es, además uno de los narradores en primera persona.

Personajes secundarios:

Sara: enfermera durante la guerra y curandera cosmopolita, de nobles sentimientos, dotada de una energía vital que nace de la necesidad de ayudar a los demás. Es una ciudadana del mundo que nos habla con sabiduría y desde el corazón. Esta es una de sus frases cargadas de verdad:

 “-Mais los sueños hay que perseguirlos cuando nacen, porque cuando envejecen pierden sua esencia, é ya no son sueños, sino deberes sin hacer…”

Este personaje fue creado con una delicadeza extraordinaria y nada en ella es casual, empezando por sus impresionantes ojos azules, que le valieron su apodo durante la guerra, hasta su forma de vestir, envuelta en sedas coloridas y vaporosas, modos de ser y estar adquiridos durante su convivencia con las diferentes culturas con las cuales ha compartido su vida, en la gran cantidad de países donde ha residido. Esta idea es reforzada a lo largo de la historia a través de varios mecanismos, tales como objetos mágicos o sitios turísticos cuya comprensión escapa al visitante común, pero que ella conoce. Esa característica le añade un toque mundano y cosmopolita a la novela y amplía el ya vasto espacio e idea de movimiento constante que envuelve a la trama.

Victor Arantes: militar retirado, hombre dedicado al servicio de la patria, un tanto tosco y rudo, cincelado por la vida militar y acostumbrado a la disciplina y a impartir órdenes. Este personaje muestra, al mismo tiempo, una faceta un tanto sorprendente de su personalidad: es amante de la poesía, hecho que contrasta con su carrera. La construcción sólida de este personaje le otorga una total verosimilitud.

Miguel Arantes: hijo de Victor Arantes, oftalmólogo. Es el otro narrador de la historia, quien se va a querellar con Sara por la herencia en cuestión. A pesar de ser un personaje sólido, transmite la sensación de andar un poco perdido en el mundo, a la vez que ansioso por descubrir quién era su padre realmente. Se adentra en la historia decidido a desvelar el misterio que envuelve la vida de su progenitor.

Recomiendo la lectura de esta preciosa obra, que tiene todos los elementos precisos para mantener la atención y el interés del lector. Estaré pendiente de la publicación de la siguiente, “La llave del espejo”, así como de todas las que de seguro consolidarán la trayectoria de esta exitosa escritora canaria.