Amazon

Cuando se trabaja con ilusión cristalizan los sueños
¿Qué mejor forma de cerrar la semana que con la noticia de que “La máscara del verdugo se agotó en Amazón?

Trabajar, investigar, escribir, tachar, apretar la tecla “Supr” sin piedad. Dudar, retomar, seguir y terminar la novela. Atreverse a enviar el manuscrito a una editorial y, ¡a corregir de nuevo! Elegir la portada, escribir la dedicatoria, elegir un epígrafe que contenga toda la sangre, sudor y lágrimas derramados en el proceso, pero sin que se note demasiado. Trabajar sin descanso, pero con mucha, mucha ilusión. Finalmente, ver que todo ha valido la pena: mi novela se agotó en Amazon. Por favor, que alguien me pellizque, para comprobar que no es un sueño…o mejor no, prefiero seguir soñando y escribiendo. Gracias, queridos lectores, de todo corazón.

LA QUINTA BELLA VISTA de Pilar Torres

María del Pilar Torres Navarro nació en 1973 en Tenerife, donde reside actualmente. Estudió Derecho en la Universidad de La Laguna e hizo un Postgrado en RRHH y Medios en la Universidad de Barcelona y su segunda novela, “La llave del espejo” acaba de quedar entre las cinco finalistas del Premio Nadal 2021, nada más y nada menos que 1.044, en esta edición récord.

La Quinta Bella Vista es una novela muy bien escrita, interesante, con buen ritmo, y prosa cálida que engancha e invita a seguir leyendo. Es una historia de sanación a todos los niveles que pueda experimentar el ser humano, en la medida en que decida vivir su vida en coherencia con sus deseos, sin permitir que los prototipos sociales la limiten. Nos hace pensar que, en ocasiones, quizás lo mejor sea detenerse y tomar distancia para evaluar nuestras prioridades. Es una historia de fe, vida y esperanza, a la que solo se accede al materializar un profundo proceso de introspección. Al final, la autora se saca un as bajo la manga, un último elemento insospechado, que, como un regalo de despedida, nos deja un sabor dulce de un relato construido a través de los caracteres fuertes y muy bien logrados de sus protagonistas.

Ahora veamos de que está hecha:

Aspectos formales:

Prosa ligera y de lectura fácil, lo cual en ningún momento desmejora la calidad de la escritura. Transgresora de la norma, al contar con dos narradores, ambos en primera persona, lo que permite avizorar un choque de trenes entre ellos y le añade vitalidad a la historia. Al enfocar la trama desde dos puntos opuestos, la escritora presenta su realidad como amplificada por el reflejo de múltiples espejos. Este recurso enriquece la obra y la dota de originalidad.

Diálogos: llama la atención la habilidad con la cual la escritora crea la manera de hablar de Sara. Cada línea de diálogo está cargada de palabras entremezcladas en varios idiomas y, sin embargo, no suena falso ni artificial, fue un efecto logrado con naturalidad, puesto que es coherente, mantiene los mismos extranjerismos a lo largo de todas las líneas de diálogo. Tampoco afecta la comprensión del mensaje. Sin duda, este recurso contribuye a reforzar la identidad del personaje.

Recursos: la introducción de las entradas transcritas de un diario que hay que descifrar para desentrañar los misterios de una historia de amor complicada en tiempos de guerra, bajo una férrea dictadura militar y en medio de la Revolución de los claveles, le dan un toque detectivesco a la historia muy interesante y bien logrado. También aparecen un testamento manuscrito y una carta; el conocer directamente el contenido de esos documentos acerca al lector al relato de una forma más íntima, es como si compartiera las vivencias de los protagonistas, como si él también formara parte de la historia.

Escenarios:

El principio de la historia transcurre entre la cotidianidad de la vida de una abogada en Santa Cruz de Tenerife, en un ambiente citadino y profesional y una encantadora casita rural situada a 30 kilómetros de la capital. La elección de estos escenarios tan diferentes reafirma el carácter contrapuesto de las vidas de las dos protagonistas. Se oponen diametralmente los estilos de la vida urbana, competitiva y acelerada, centrada absolutamente en el trabajo de Lucía y la existencia más sosegada y espiritual que vive Sara en un medio rural.

Luego nos trasladamos a Sintra, un paraje precioso a las afueras de Lisboa, en Portugal, lugar donde está ubicada la Quinta Bella Vista, la razón de ser de esta historia, ¿o quizás sea la excusa? Habrá que leerla para descubrirlo, querido lector. Los escenarios son suficientemente descritos y bien logrados, sin abrumar al lector con detalles innecesarios o redundantes.

Sintra, cercana a Lisboa

Por otra parte, podemos adivinar que la mención de algunas estancias en el relato no es gratuita. Todas ellas brindan información valiosa sobre los personajes, los sitúan en parajes que se ganan su peso en la trama al aportar información sobre los protagonistas y sus andanzas. Cada sitio encaja en la historia como las piezas de un rompecabezas que al completarse nos da una idea más clara de quienes son.

Ambientación:

Aunque la historia central transcurre en la actualidad y a propósito de un pleito por una herencia, bajo ella subyace la razón de ser de la misma, la historia de un amor accidentado que tiene lugar en Portugal entre los años 1973 y 1974, con el trasfondo histórico de la guerra de las colonias, la dictadura de Salazar y la Revolución de los claveles.

Cartel alegórico a La Revolución de los Claveles

Personajes:

La trama la mecen personajes entrañables e impecablemente construidos. Hablemos de los principales.

Personaje principal:

Lucía: abogada tinerfeña, que se ha ganado un lugar en el mundo con estudio, trabajo, esfuerzo y sacrificio, agobiada por una terrible fibromialgia, cuyo origen quizás no sea el planteado al inicio de la historia. En este relato casi nada ni nadie es lo que se percibe inicialmente. La protagonista experimenta un proceso de transformación total en el devenir de la trama. Es, además uno de los narradores en primera persona.

Personajes secundarios:

Sara: enfermera durante la guerra y curandera cosmopolita, de nobles sentimientos, dotada de una energía vital que nace de la necesidad de ayudar a los demás. Es una ciudadana del mundo que nos habla con sabiduría y desde el corazón. Esta es una de sus frases cargadas de verdad:

 “-Mais los sueños hay que perseguirlos cuando nacen, porque cuando envejecen pierden sua esencia, é ya no son sueños, sino deberes sin hacer…”

Este personaje fue creado con una delicadeza extraordinaria y nada en ella es casual, empezando por sus impresionantes ojos azules, que le valieron su apodo durante la guerra, hasta su forma de vestir, envuelta en sedas coloridas y vaporosas, modos de ser y estar adquiridos durante su convivencia con las diferentes culturas con las cuales ha compartido su vida, en la gran cantidad de países donde ha residido. Esta idea es reforzada a lo largo de la historia a través de varios mecanismos, tales como objetos mágicos o sitios turísticos cuya comprensión escapa al visitante común, pero que ella conoce. Esa característica le añade un toque mundano y cosmopolita a la novela y amplía el ya vasto espacio e idea de movimiento constante que envuelve a la trama.

Victor Arantes: militar retirado, hombre dedicado al servicio de la patria, un tanto tosco y rudo, cincelado por la vida militar y acostumbrado a la disciplina y a impartir órdenes. Este personaje muestra, al mismo tiempo, una faceta un tanto sorprendente de su personalidad: es amante de la poesía, hecho que contrasta con su carrera. La construcción sólida de este personaje le otorga una total verosimilitud.

Miguel Arantes: hijo de Victor Arantes, oftalmólogo. Es el otro narrador de la historia, quien se va a querellar con Sara por la herencia en cuestión. A pesar de ser un personaje sólido, transmite la sensación de andar un poco perdido en el mundo, a la vez que ansioso por descubrir quién era su padre realmente. Se adentra en la historia decidido a desvelar el misterio que envuelve la vida de su progenitor.

Recomiendo la lectura de esta preciosa obra, que tiene todos los elementos precisos para mantener la atención y el interés del lector. Estaré pendiente de la publicación de la siguiente, “La llave del espejo”, así como de todas las que de seguro consolidarán la trayectoria de esta exitosa escritora canaria.

IV Seminario Internacional Tenerife Noir de investigación en el género negro.

El IV Seminario Internacional de investigación en el género negro Tenerife Noir, celebrado entre los días 25 y 27 de noviembre pasados, auspiciado por la Universidad de La Laguna y organizado por el Profesor Javier Grandoso fue un evento extraordinario, en el cual pudimos disfrutar de la presencia de invitados nacionales e internacionales de alto nivel, a pesar de las limitaciones impuestas por las medidas de seguridad del covid 19, que obligaron a realizar el evento a través de Internet. Puedo adivinar que supuso un gran esfuerzo tanto para los organizadores como para los invitados internacionales, adaptarse a impartir sus ponencias en estas condiciones, manteniendo el nivel de las mismas. A todos, gracias.

Durante estos tres días conocimos la obra de destacados representantes del género de novela negra. Los ponentes pusieron de relieve los aspectos que caracterizan la categoría, destacando entre ellos: tramas que se desarrollan en escenarios hostiles de ciudades rotas, submundos desconocidos, denuncia social, violencia, corrupción, personajes singulares, en ocasiones estereotipados, en otras no, como el caso de la detective ciega Blanca Occhiuzzi de Patricia Rinaldi, primera detective ciega en la literatura, quien, a pesar de sus limitaciones visuales es capaz de resolver crímenes. Estos rasgos, sin embargo, adquieren una dimensión única en cada una de las novelas analizadas, sirven a un propósito dentro de la narración. Cabe destacar igualmente dentro de este abanico de herramientas utilizadas por los autores, la presencia de elementos sobrenaturales, mediante la transformación de objetos cotidianos tales como un alfiletero, un catalejo o un anillo en la obra de Carmen Martín Gaite o incluso de escenarios tradicionalmente idílicos como el mar, que se transforma en un escenario criminal en “Las siete calaveras”, de Elena Gallego Abad.

Existen tantos modus operandi como motivos y todos obedecen al lado oscuro, a la personalidad cruel y retorcida de mentes trastornadas o espíritus insaciables, pero, sin duda que hay uno cuya presencia en la literatura es más reciente y destaca sobre todos los demás: el terrorismo.

Fue expuesto por la Profesora María José Álvarez Maurín en su ponencia, titulada: “Reconstrucción retórica del terror. El 11-M en la novela negra del autor estadounidense Robert Wilson, Los asesinos ocultos”. El terror, sobre todo después de los ataques terroristas a las Torres Gemelas, adquirió una dimensión nueva y diferente, la cual fue necesario entender antes de poder escribir sobre él. Igualmente, para abordar este tema hubo que crear herramientas específicas, tales como nuevas metáforas, símbolos y estrategias estilísticas, con descripciones desgarradas y eventos que se desarrollan en una ciudad hostil.

La novela de Wilson, “Los asesinos ocultos”, se desarrolla en el submundo subterráneo de inmigrantes en Sevilla y pone de manifiesto el fenómeno de la otredad, es decir, la figura de “el otro”, ajeno a mí y a mi realidad. Así encontramos al detective Javier Falcón frente a otro mundo; en él se encarna el punto de vista del Oriente frente a Occidente: se marca una línea divisoria, la del otro, el abyecto. También destacan la imagen literaria del emigrante, con el consiguiente rechazo y el choque cultural. La cultura musulmana ocupa el concepto de la otredad y se plantea al “otro” como fuente de terror.  El protagonista deja de ser un detective tradicional, evoluciona hasta convertirse en un enlace intercultural.

En España, a pesar de haber existido el terrorismo en diferentes facetas, como el terrorismo de estado en tiempos del franquismo o las acciones de la banda terrorista ETA, el tema ha sido tocado tangencialmente, de soslayo, podríamos decir. Algunos escritores españoles han incluido el tema de los atentados del 11 M en Madrid obras como “El mapa de la vida”, de Adolfo García Ortega, pero sin hacer de los actos terroristas un hecho de investigación.

Profesora Cristina Mondragón:  Novela negra de irrealidad: “La octava plaga (2011) y “Toda la sangre” (2013), de Bernardo Esquinca. En estas novelas el escritor incluye elementos de irrealidad muy importantes en la trama. El investigador se adentra en el mundo de lo paranormal en el desarrollo de su investigación, y enfrenta sucesos fuera de lo real, tales como una invasión de insectos en “La octava plaga” y la presencia de los dioses del México ancestral en “Toda la sangre”.

Según la profesora Mondragón, estos eventos apocalípticos y del mundo de la irrealidad cumplen una función importante en la obra de Esquinca, que no es otra que la de dar “credibilidad” a la trama, y es que en sociedades víctimas de la violencia y la pérdida de valores, con un altísimo número de crímenes sin castigo, el discurso tradicional de las novelas detectivescas, donde las violaciones a la ley o los delitos siempre son descubiertos y los culpables reciben de la justicia el merecido castigo son argumentos carentes de significado en sociedades como la mexicana.

Paula Fuentes Hernández, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid: La radio Noir: el Podcast como difusor del género negro. Se refiere la investigadora en su presentación a la ficción sonora. Un buen ejemplo lo constituye “Serial”, la serie radial norteamericana donde se narran crímenes reales, enriquecidos por el trabajo periodístico. En ella se cuestiona un caso cerrado y se completa la investigación del mismo.

Una variante española podría ser “Negra y criminal”, transmitida por la Cadena Ser, donde se narran historias reales, sometidas a investigación periodística. En ellas encontramos inversión policiaca: el crimen ya ha ocurrido, es presentado al principio de la emisión. En la presentación intervienen varios narradores y las diferentes partes de la trama son marcadas por efectos de sonido, como por ejemplo la música, que está al servicio del guion, y los silencios, que cumplen una función tanto narrativa, al marcar los diferentes momentos de la historia, como descriptiva, dado que añaden emoción, no olvidemos que el formato radial es limitado, si lo comparamos al formato cine, que cuenta con la imagen para apoyar la historia.

Aunque este tipo de recurso narrativo luzca novedoso, lo cierto del caso es que tiene como antecedentes las novelas radiales de mediados del siglo pasado.